Después de la primera llamada: qué anotar para no repetir
Has dado el primer paso. Has llamado a un despacho de abogados. ¡Enhorabuena! A veces, la parte más difícil es descolgar el teléfono. Pero ahora, ¿qué haces con toda la información que te han dado? O, peor aún, ¿qué haces si no te han dado mucha?
No te preocupes. Es normal sentirse un poco abrumado o incluso confuso después de una primera toma de contacto. Por eso, es súper importante tener un sistema para que no se te escape nada y para que no tengas que repetir tu historia una y otra vez cada vez que hables con alguien nuevo. Piensa que tu tiempo es oro, y el del abogado, también.
Prepara tu llamada antes de marcar
Aunque el título hable de “después”, la verdad es que la preparación empieza antes. Si llamas a ciegas, es más fácil que te quedes con la sensación de no haber aprovechado bien la conversación. Antes de marcar, ten a mano un bolígrafo y un cuaderno, o una nota en el móvil. Y, esto es clave, un resumen de tu caso. No tiene que ser una tesis, solo los puntos clave: qué pasó, cuándo, quiénes están implicados, qué quieres conseguir.
Así, cuando hables, podrás ser conciso y el abogado entenderá tu situación rápidamente. Esto es especialmente útil si estás llamando a varios despachos, quizás uno en Madrid y otro en Barcelona, para comparar opiniones.
Qué anotar durante la conversación
Vale, ya estás hablando. Aquí es donde entra en juego tu habilidad de notario improvisado. No intentes escribir palabra por palabra, eso es imposible y te distraerá. Concéntrate en los puntos clave:
- Nombre del abogado o persona con la que hablaste: Es fundamental. Si llamas de nuevo, es bueno poder dirigirte a alguien concreto.
- Fecha y hora de la llamada: Te ayuda a llevar un registro y a saber cuándo fue la última vez que contactaste.
- Resumen de lo que te han dicho: ¿Qué pasos te ha recomendado seguir? ¿Qué documentos te ha pedido? ¿Ha mencionado algún plazo importante?
- Puntos de acción para ti: ¿Tienes que buscar algún papel? ¿Hacer alguna gestión? Anótalo.
- Próximos pasos del despacho: ¿Te van a llamar ellos? ¿Te van a enviar un email? ¿Cuándo?
- Impresiones generales: ¿Te ha parecido profesional? ¿Te ha entendido bien? ¿Te ha dado confianza? Esto es más subjetivo, pero te ayudará a decidir.
Después de colgar: organiza tus notas
Una vez que has colgado, no dejes las notas en un rincón. Dedica cinco minutos a organizarlas. Pasa lo que has escrito a limpio si es necesario. Crea una ficha para cada despacho con el que hables. Puedes usar una carpeta en tu ordenador o una libreta física, lo que te sea más cómodo.
En cada ficha, pon el nombre del despacho, los datos de contacto, la fecha de la primera llamada y un resumen de la conversación. Si te han dado un presupuesto o una estimación de honorarios, anótalo también. Así, cuando compares, tendrás toda la información a mano y no tendrás que fiarte solo de tu memoria.
Preguntas para hacer en la primera llamada
Para que te sea más fácil anotar, es bueno que sepas qué preguntar. No te cortes. Es tu caso y tu dinero. Aquí tienes algunas ideas:
- ¿Cuál es su experiencia en casos como el mío?
- ¿Qué opciones ve para mi situación? (aunque sea una primera aproximación)
- ¿Qué documentos necesitaría para evaluar mejor mi caso?
- ¿Cuál sería el proceso a seguir si decido trabajar con ustedes?
- ¿Cómo funcionan los honorarios? ¿Hay una primera consulta gratuita?
- ¿Cuál es el tiempo estimado para resolver un caso como este?
No te sentirás como un interrogador, sino como alguien que se toma en serio su problema. Y eso es bueno. Demuestra que eres una persona organizada y que valoras tu tiempo.
Mantén un registro de todo
Piensa en esto como tu diario de caso. Cada vez que hables con un abogado, cada vez que envíes un email, cada vez que recibas un documento, anótalo. La fecha, con quién hablaste, de qué se trató. Esto te salvará de muchos dolores de cabeza si el caso se alarga o si necesitas recordar algo específico. Además, te da una visión global de cómo va tu asunto y te permite tener un control mayor.